YVES SAINT LAURENT

Creador de alta costura

En 1983, Yves Saint-Laurent y Pierre Bergé compraron el "Château Gabriel" en Bénerville-sur-mer, donde Proust encontró al editor Gallimard. Gran admirador de Proust, Yves Saint Laurent hizo decorar por Jacques Grange su castillo normando en homenaje al autor. Todas las habitaciones de la villa fueron nombradas después de los personajes de “En búsqueda del tiempo perdido”.

Los habituales tuvieron sus propias habitaciones, Charlotte Aillaud era Oriane de Guermantes, Anne-Marie Muñoz era Albertine, Loulou y Thadée Klossowski eran los Verdurin, Madison Cox era Morel, Betty Catroux era Madeleine Lemaire, Yves Saint Laurent era Charles Swann y Pierre Bergé era el Barón de Palamède de Charlus.

“Es mi refugio entre dos tormentas. Vengo aquí para recobrar mis fuerzas entre dos angustias”, confió Yves Saint Laurent en una rara entrevista. Lejos de las mundanidades, al costurero le gustaba quedarse en el castillo para revitalizarse y vivir su pasión para la decoración y la horticultura. Patrocinador reconocido y vecino de la parroquia, se había encargado en 1977 de una parte de la restauración de la iglesia (particularmente el techo), lo que le valió ser nombrado "Ciudadano de Honor" por Anne d’Ornano. En 1988, la asociación de los Amigos de la iglesia Saint-Laurent dio una nueva campana al edificio y Yves Laurent y Anne d’Ornano fueron sus padrinos. Hoy, la pequeña iglesia del Mont-Canisy está conservada como Monumento Histórico.

En septiembre 2008, Philippe Augier, Alcalde de Deauville, y Pierre Bergé inauguraron la Place Yves Saint Laurent en Deauville, en la esquina del Casino y del comercio de moda “Le Printemps”. El evento se desarrolló en el contexto de los “Días del Patrimonio”, cuyo tema nacional era “Patrimonio y creación”: un tema muy importante para Deauville, que promueve la creación y el arte desde más de un siglo.

“Lo más representativo de esta sed de instalaciones hortícolas, que recuerda a Goethe, al príncipe de Ligne, y a todo el siglo de las luces, queda sin duda el parque del “Château Gabriel”, que ahora incluye unas fabricaciones asombrosas. Fanático de Visconti, y particularmente de “Muerte en Venecia”, a Saint Laurent le gustaba pensar en el terrible destino de Luis II de Baviera. Con Pierre Bergé, sus fantasías se concretizaron. Hizo plantar abetos y cavar un lago parecido al lago en el que el rey se ahogó. Otro día, como a Yves le había gustado "India Song" de Marguerite Duras, él se acondicionó una habitación idéntica al decorado de la película. Otro día más, volviendo de Leningrado (la ciudad se llamaba todavía así) donde patrocinaron la restauración de trajes de Catarina II, los dos amantes construyeron en el parque del "Château Gabriel" un pabellón de té en el modelo de las datchas que Pedro el Grande se hacía construir en el istmo de Carelia. Con su toque personal, sin embargo. Los troncos venían de Siberia (¿Por qué?), pero las ventanas de vidriada eran francesas y databan del siglo 19. Sin embargo, su inspiración siempre llegaba de Visconti…"

Fiona Levis, Autora de Yves Saint Laurent, l’homme couleur de temps, aux Editions du Rocher