1975: NACIMIENTO DEL FESTIVAL DE CINE AMERICANO

En 1975, el Festival de Cine Americano apenas era una abstracción, un concepto, una idea…
No había nada que indicara que Deauville iba a convertirse en la cuna del cine, aunque hubiera atraído la atención desde 1966 con la película de Claude Lelouch “Un hombre y una mujer”.

En efecto, en 1975, una cincuantena de películas habían sido rodadas en Deauville desde 1950, incluso Le Baron de l’Ecluse de Jean Delannoy con Jean Gabin, Micheline Presle en 1959 y Les Liaisons dangereuses (Las amistades peligrosas) de Roger Vadim con Gérard Philippe, Jeanne Moreau, JL Trintignant en 1959.
Cuando decidieron lanzar el Festival, André Halimi y Lionel Chouchan pensaban en dos o tres ciudades candidatas para el festival. Pero el más interesado en este proyecto pareció el Alcalde de Deauville, Michel d’Ornano. Con fuerza de convicción, obtuvieron el apoyo de Lucien Barrière, Director General del Grupo que lleva su nombre. André Halimi y Lionel Chouchan querían satisfacer su pasión, mientras que Michel d’Ornano y Lucien Barrière estaban buscando una forma para atraer a los turistas más allá de la temporada hípica. Gracias a esta colaboración, el Festival de Cine Americano fue lanzado en septiembre 1975.

 

Por 20 años, la única ambición del Festival de Deauville, cuyo objetivo esencial era el descubrimiento, era la de ser la vitrina del cine americano en Europa, sin ninguna competición. Desde el comienzo, esta fue la condición establecida por las grandes empresas americanas para facilitar sus películas. (4 de septiembre 1992: abertura del Centro Internacional de Deauville para la edición XVIII del Festival) En 1995, el festival estableció un palmarès pero solo las películas independientes podían competir.
Hoy en día, uno de los objetivos del festival es contribuir a la difusión y a la promoción en el mercado europeo de películas americanas inéditas producidas de manera independiente. El festival tiene también la ambición de celebrar el gran cine americano del pasado mediante retrospectivas, homenajes o carte blanche dedicadas a los grandes protagonistas del cine del otro lado del Atlántico.