Del Sáb 1 Julio al Jue 31 Agosto - Del 14:00 at 18:00 - Chemin des Enclos

Visita del parque Calouste Gulbenkian

El Domaine des Enclos es un parque excepcional de 33 hectáreas, legado a la ciudad de Deauville en 1973.

El Domaine des Enclos es un parque excepcional de 33 hectáreas adquirido en 1937 por Calouste Gulbenkian (1869-1955), un hombre de negocios y esteta que fue uno de los coleccionistas de arte más importantes del siglo XX. Diseñó el jardín de sus sueños y confió su realización al paisajista Achille Duchêne. Setenta años después de su concepción, el Parc des Enclos – legado a la ciudad de Deauville en 1973 – queda un lugar mágico, una faceta desconocida y gozosa de un Deauville secreto. Sobre todo, el parque conservó el encanto y la belleza que su creador hizo realizar con una sensibilidad rara. EL PARQUE: Parte alta: La parte superior del parque asocia una plantación de árboles resinosos y un largo prado que corona el parque. Parte central: comporta una linda avenida empezando de la entrada principal con setos de boj, tejos talados… Llega en un largo claro ondulado ligeramente en pendiente. En la entrada del parque, una avenida llamada el Gran Escenario, un terraplén llegando en escaleras conduce a un claro en forma de herradura en el emplazamiento de una antigua casa señorial. Más lejos, el Pequeño Escenario, terraplén limitado por una pared adornada de balaustradas, fue construido con piedras y la barandilla durante la demolición de la antigua casa señorial. Un poco abajo, varias terrazas se escalonan: una rosaleda (con un parterre geométrico y un estanque), un huerto (manzanos y perales rodeados por bojes talados) dominado por un pequeño edificio de jardín donde una exposición permanente traza, desde 2010, la historia del parque y sus instalaciones. El jardín combina diferentes atmosferas, respondiendo a las necesidades de meditación y calma de su creador. Asocia el estilo clásico de los jardines franceses con parterres geométricos, el diseño natural de los jardines ingleses y el estilo italiano con tejos talados en punta y balaustradas. Sus escalonamientos, escaleras y balaustradas numerosos ofrecen puntualmente espacios propicios a conciertos o lecturas. La parte baja no se visita, y comporta una granja y sus dependencias, pastos y un conjunto de conejeras y pajareras.