FORMAS Y COLORES

9 detalles arquitectónicos

© Patrice Le Bris

Unos materiales para dibujar

En Deauville, se utiliza el ladrillo de manera policroma en todos los géneros arquitectónicos que han caracterizado la historia de la ciudad. Los adornos de las fachadas resaltan los marcos de los vanos y los detalles de las cornisas. Se utiliza mucho la piedra calcárea en las mansiones y en los edificios, generalmente alternada con otros materiales para obtener un motivo decorativo.

© DR

Unos tejados para dar ritmo

Los tejados se componen de un encaje de pendientes y otras formas variadas. Los aleros del tejado son considerables, elaborados y adornados de muchos accesorios: remates, cresterías, tablones de tejado.

© Delphine Barré

Unos remates para decorar

Los remates decorativos de barro cocido vidriado, que vienen de una tradición oriental, empezaron a ser utilizados en el Pays d’Auge en el siglo XV. Los remates se convirtieron progresivamente en una joya personalizada que decora moradas y casas señoriales. Los remates pertenecen a tres categorías distintas: animales (gallos, gatos, ranas…), plantas y alegorías (personajes imaginarios, dragones, hadas…). Diseñados en elementos separados, algunos alcanzan 1,60 m e incluso tienen 6 unidades diferentes. La Alfarería del Mesnil de Bavent, situada a treinta kilómetros de Deauville, mantiene viva esa tradición desde el comienzo del siglo XX.

© DR

Unos miradores para ver hacia afuera

Los miradores, elemento arquitectónico de origen británico importado en el medio del siglo 19, es un rasgo específico de la localidad costera. Construidos de madera, ofrecen una vista panorámica hacia el jardín o hacia el mar.

© DR

Unas barandillas para tallar

Las barandillas finamente decoradas forman parte del universo creativo de la arquitectura costera. Las carpinterías exteriores de madera o de metal contribuyen a la unidad de la fachada. Están pintadas en armonía con los colores da la mansión.

© Delphine Barré

Unos colores para armonizar

Los arquitectos utilizan la madera como un elemento de decoración que le da ritmo y belleza a las fachadas. Los entramados de madera son generalmente monocromos: el verde « Normandy » es muy frecuente. Los aleros del tejado y la parte inferior de los miradores están generalmente pintados con colores fuertes, por ejemplo el rojo.

© DR

La fuerza gráfica de los entramados de madera

El blanco es un color omnipresente en la arquitectura de Deauville, aún más evidente gracias a la fuerza gráfica del marrón, al gris de la pizarra y a todo el abanico de los colores cálidos de los ladrillos y de las tejas.

© Delphine Barré

Unos pinos como sombrillas

Los jardines de plantas y las áreas verdes le dan a Deauville una atmosfera intimista. Los pinos, plantados en los jardines privados, desbordan en los espacios públicos y crean una atmosfera particular. Los grandes árboles resinosos pertenecen al patrimonio paisajístico de la ciudad. Algunos jardines compuestos, obras de arquitectos y paisajistas, están protegidos.

© DR

Las vallas para ver hacia adentro

Las vallas aseguran una transparencia visual entre el espacio público y privado. En el sector central, están compuestas por un murete coronado de balaustras, muros perforados o triforios de madera pintada, metal o hierro forjado. Este conjunto está perforado, según la costumbre de la época de la fundación de la ciudad, y destaca la fachada de la mansión.