EL MONT-CANISY

Situado sobre las alturas de Deauville, en Bénerville-sur-mer, el Mont-Canisy ofrece una panorámica excepcional sobre la “Côte Fleurie”, a una altura de 110 m. Finca señorial durante siglos, el Mont-Canisy es hoy en día un lugar natural protegido por el Conservatorio del Litoral, que cuida a su flora y su fauna, y es un lugar cargado de historia.

© Sandrine Boyer Engel
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Reino de las orquídeas y de muchas otras especies vegetales, el Mont-Canisy le ofrece uno de los más bonitos paseos botánicos de toda Normandía, acoge a tres especies protegidas de pájaros en Normandía, el ruiseñor común, la buscarla pintoja y el zarcero común, y una serpiente, la culebra lisa europea, protegida en el territorio nacional; favorece la presencia de murciélagos, por ejemplo el murciélago ratonero gris, el murciélago ratonero grande, el murciélago grande de herradura y el murciélago bigotudo.

El Mont-Casiny, un valle carcado de historia, está en una posición estratégica, delante del puerto de Le Havre y de la bahía del río Sena. Esto le valió ser transformado en varias ocasiones en puesto de artillería costera: fue feudo señorial fragmentado en 1793, puesto de defensa antisubmarino en 1917-1918, batería costera entre 1935 y 1940, luego el punto de apoyo de artillería más importante del “Muro del Atlántico” entre Cherbourg y Le Havre de 1941 a 1944. De esta última época quedan restos: casamatas y tanques para cañones de 155 mm, búnkers-refugios, tobrouks de protección, puestos de dirección de tiro y una obra subterránea a 15 m bajo tierra, única en más de 150 km de costa, que incluye 250 m de túneles, 25 células de acuartelamiento, 6 escaleras para el acceso en superficie, 25 depósitos para municiones...

© Sandrine Boyer Engel
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Las baterías del Mont-Canisy

El calendario de las visita históricas aquí

Algunas “normas de seguridad” y de “buena conducta” que se deben respectar:


El acceso al Mont-Canisy está libre. Podrá pasear por allí bajo su responsabilidad.

- no se aleje de los senderos peatonales existentes: unas obras están parcialmente enterradas, escondidas bajo la vegetación, y acercarse a estos lugares siempre conlleva algunos riesgos.
- visitar a unas obras cuyo acceso no está organizado es peligroso: usted podrá tener acceso a este lugar con pleno conocimiento de causa y bajo su exclusiva responsabilidad.
- como en cada sitio protegido, algunas “prácticas” están prohibidas (campamento, fuego, moto-cross, caza, romper botellas, destruir a la vegetación...) y están sancionables bajo la responsabilidad del “Garde du Conservatoire”.
- no deje basura para no arruinar a los lugares de paseo: botellas, papeles...
- si le gusta coger flores y llevar ramas de flores, considere que, muy a menudo, las flores perecen antes de que usted las ponga en un florero: ¡no las destruya!