COLETTE

Escritor

Deauville : "Una Monte-Carlo temperada"

Del 24 de julio al 2 de septiembre 1952, Colette vivió en Deauville por primera vez, por 5 semanas. Ella tenía una artrosis de la cadera. Como no podía andar, se desplazaba en silla de ruedas.

Como un clima cálido no se le habia recomendado, ella decidió con su marido, Maurice Goudeket, de no volver en el sur de Francia ese verano. Eligieron Deauville donde Ilhamy Hussein Pachá, Pachá de Egipto, la invitó en la que llamaba: "Una Monte-Carlo temperada ". De hecho, Deauville tenía también un casino cerca del mar y un hotel de primer orden, que los exhortó a pasar del Palais-Royal, cerca del que vivían,...al Royal. Ella llegó acompañada por Maurice Goudeket y su fiel Pauline Tissandier, su dama de compañía.

En Deauville, donde sus amigos pasaban tanto tiempo, encontraron unas temperaturas mucho más bajas de las que esperaban. Colette se quedaba afuera por mucho tiempo en busca del sol. Por la noche, en el comedor del Royal, tomaba su cena con una manta en los hombros y no olvidaba, tampoco en el mes de agosto, de poner una bolsa de agua caliente en su cama antes de dormir.

En una carta a Moune y a Toutounet, ella declaró sobre el personal del Hotel Royal:
“En ese verano, en el Royal de Deauville, el personal fue muy atento: nunca olvidó de poner flores en mi mesa.”

De Deauville, escribió una carta a su hija, Bel Gazou, el 23 de julio:
"Maurice organizó para mí un pequeño viaje que la lluvia no estropeó. El olor del mar que había olvidado rozaba nuestro rostros, pasando por los grandes prados cerca del mar..."

En ese verano, Maurice Goudeket acompañaba Colette en su silla de ruedas, en las “Planches”, a la orilla del mar. Le llevaba al cine o a ver los grandes eventos organizados en la gran sala del Casino. “Muchos desconocidos quieren signaturas y autógrafos”, dijo a Moune, “pero Maurice los mantiene educadamente a distancia, como sabes”.

Algunos días antes de partir para Deauville, ella escribió a Pierre Moréno, el hijo de su gran amiga Marguerite Moréno:
"¡He pasado una mala semana! ¿Estaré mejor cuando empezaré a saborear Deauville?
No se burle de mí, nunca vi Deauville antes. A lo mejor esta invitación podrá ser una ocasión para relajarme por un mes.
De momento estoy exhausta, y estoy sufriendo terriblemente."